Después de adentrarnos en el bullicio de la ciudad, nos hemos apartado al barrio que queda justo al lado de la Ciudadela: Darb al-Ahmar. De nuevo, nos buscamos nuestro propio guía
Justo a la entrada del barrio conocemos un chico egipcio cuyo objetivo es practicar inglés, hablando y hablando con él, nos introduce dentro de dicho barrio, alejado de cualquier turista, donde las calles no están asfaltadas y el barro de los coches y carros te salpica las piernas.


El estudiante de música nos lleva a la mezquita más antigua del barrio con más de 1200 años de antigüedad: la Madrassa del sultán Hassan, mezquita dedicada a la protección y ayuda de los más pobres. A cambio de un donativo nos dejan subir al minarete y poder divisar espléndidas vistas de la ciudad.

Para comer nos lleva a un típico “bar” dónde comemos muy bien, pero la higiene deja mucho que desear…

Y proseguimos!!! Ahora ya decidimos seguir nuestra aventura por nuestro propio pie. Hemos oído hablar de un zoco (Zoco al-Jimamiya) dirigido al pueblo egipcio, y como no, allí que nos vamos!!





Sin comentarios, videos mejor que palabras!!