Por la tarde, tras comer en el restaurante más turístico de toda la ciudad del Cairo algunos del grupo hemos decidido aventurarnos en el bazar más famoso, dónde los turistas somos carne de cañón… o no!!
En este mercado se encuentran todos los recuerdos que quieras llevar a la familia y amigos. Desde la típica shisha (pipa de fumar), a figuras de alabastro, alfombras, collares… Pero para hacerte con cualquiera de estos enseres uno a de pactar con los comerciantes, con los que ya hemos tenido algún que otro contacto
Que querrán venderte una figurita por 500LE cuando te la acabas llevando por 20LE. Sin comentarios…
Pero gracias a nuestra gracia especial conocimos a Halil, comerciante de plata y oro con una tienda de botellitas de esencias, tenía una novia salmantina y su sueño era volver a Salamanca y montar su negocio. Pues tras entablar amistad con él, nos deleitó por las calles más recónditas del mercado llevándonos a los tenderetes dónde compran los egipcios, además de deleitarnos con sus explicaciones sobre sus costumbres. Podemos decir que nos enorgullecemos de que en el mundo haya gente como Halil, personas de buen corazón y que ayudan simplemente por sentirse felices.












